El pasado mes de marzo la Diputación Provincial de Toledo ha presentado los dos primeros títulos de sendas colecciones que esta institución pone en marcha sobre el patrimonio natural e histórico de la provincia.
En la primera colección, “Patrimonio histórica de la provincia de Toledo”, el libro publicado tiene por título ‘Toledo y su provincia en época visigoda’, en cuya elaboración han participado Rafael Barroso, Jesús Carrobles y Jorge Morín. La segunda colección, “Patrimonio natural de la provincia de Toledo”, se ha iniciado con la obra ‘Vertebrados invasores en la provincia de Toledo’, en la que han participado Graciela Gómez, Rocío Baquero, Enrique García, Marta Rodríguez-Rey y Carlos Guerra. La intención de la diputación, en palabras de su presidente, es llegar a los diez títulos por cada una de las dos colecciones.
El volumen dedicado al patrimonio histórico se centra en el periodo visigodo, incidiendo especialmente en la iglesia de Santa María de Melque, ubicada en el término municipal de San Martín de Montalbán y de titularidad provincial. En el libro se tiene acceso a reconstrucciones, planos e lustraciones inéditas de este lugar, ade
más de a otra importante información relativa a este periodo histórico.
En el libro ‘Vertebrados invasores…’ se aportan datos novedosos obtenidos por el trabajo de campo realizado por el propio Servicio de Medio Ambiente de la Diputación Provincial en colaboración con la Facultad de Ciencias de Medio Ambiente de la Universidad de Castilla-La Mancha. El trabajo se centra en el peligro que supone para la fauna local la introducción de especies no originarias de la provincia.
Para dar comienzo a estas colecciones se han editado 2.000 ejemplares de cada uno de los títulos, que se venderán a un precio de 10 euros cada uno. Según ha declarado el responsable de la institución provincial, esta colección es una oportunidad para conocer la provincia y disfrutar de los bienes que posee, propulsarlos y gestionarlos como elemento clave en el desarrollo de los municipios.
RECOGE LAS 13 CIUDADES PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
UN RECORRIDO POR EL ENTORNO NATURAL DE TOLEDO
Un nuevo libro nos propone un recorrido por el patrimonio natural de las 13 ciudades Patrimonio de la Humanidad de España. Esta publicación, que lleva por título ‘Patrimonio natural Ciudades Patrimonio de la Humanidad’, muestra, a través de la fotografía y la narrativa, el entorno natural de cada una de estas ciudades, entre las que, por supuesto, no podía faltar la ciudad de Toledo.
Esta obra trata de poner en valor la parte menos conocida y visitada de las ciudades patrimonio, como es el entorno natural que las rodea o los jardines que la componen. Además, se convierte también en una guía que permite realizar a los visitantes un circuito alternativo por la naturaleza, independientemente de la ruta patrimonial.
La publicación ha corrido a cargo del grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, en la que surgió esta idea, con una primera edición de 11.000 ejemplares que se han distribuido por las distintas ciudades, de manera que ya está a disposición de los ciudadanos de forma gratuita en el Ayuntamiento de Toledo.
El libro, ilustrado con numerosas fotografías, viene acompañado por un DVD que profundiza aún más en la información que se proporciona de cada una de las ciudades. En el caso de Toledo, el texto comienza hablando del Miradero en verano y va rodeando la ciudad hasta terminar en la zona de los cigarrales, con distintas imágenes del entorno de la ciudad. El paisaje es sin duda el principal atractivo del patrimonio natural de nuestra ciudad.
El eje de este libro-guía es la creación literaria en forma que pequeños relatos y la divulgación natural de cada una de las ciudades. Para el caso de Toledo, los textos pertenecen al profesor y escritor Joaquín Copeiro.
ENTREVISTA
BIENVENIDO MAQUEDANO CARRASCO. ARQUEÓLOGO Y ESCRITOR

Bienvenido Maquedano es una de esas personas que lleva su profesión en la sangre. Licenciado en Historia, especialidad de Historia Medieval, ha hecho de la arqueología una forma de vida. Responsable de la Carta Arqueológica de Castilla-La Mancha, ya creó hace años, cuando aún resultaba difícil vivir de esta profesión, una empresa dedicada a la gestión de los recursos arqueológicos. El proyecto no tuvo continuidad, pero ahora, como funcionario de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, intenta compaginar su dedicación a la arqueología con la labor divulgativa de esta actividad ha través de los libros. Y todo sin olvidar, claro está, a la familia.
Acaba de publicar el libro 'Tierra en los calcetines. En busca del Toledo perdido' (Ediciones Covarrubias), donde, por fin, ha conseguido el equilibrio perfecto entre rigor científico y capacidad divulgativa y literaria en un tema, la arqueología, que realmente le apasiona.
PREGUNTA: Parece que la arqueología está de moda. ¿De qué manera han influido en ello, para bien y para mal, personajes como Indiana Jones o Lara Croft?
RESPUESTA: Realmente tenemos que dar las gracias a Hollywood por habernos hecho un hueco en el imaginario colectivo de la gente. Yo personalmente estoy muy contento de que se eligieran a Harrison Ford y a Angelina Jolie como paradigmas del arqueólogo aventurero. Podemos presumir de imagen cinematográfica gracias a ellos y ¿qué me dices de la banda sonora de las películas de Indiana?, ¡es fantástica! Ahora bien, estos ejemplos ya tienen sus añitos. La difusión de la actividad arqueológica hoy en día debe mucho a los grandes yacimientos como Atapuerca y a los periodistas que tratan cada vez con mayor rigor nuestro trabajo.
P: “Tierra en los calcetines. En busca del Toledo perdido” no es un libro de arqueología al uso. ¿Qué has pretendido escribiendo este libro?
R: Cuando empecé a escribir los primeros capítulos no tenía en mente su publicación. Pretendía ordenar una serie de ideas y de vivencias para que algún día las pudiesen leer mis hijos. Después, el puñado de personas que leyó el primer borrador del libro me animó a que buscase una editorial. Le dí varios retoques y empecé a pensar en la necesidad que había de quitar hierro a un trabajo muy controvertido, especialmente cuando se desarrolla en el contexto de obras dentro de la ciudad. Me dije ¡qué demonios, estoy harto de tanta tensión y de tantos informes aburridos! ¡Vamos a hacer un libro divertido, que se pueda leer en los institutos o que pueda entender cualquier persona sin tener conocimientos previos!
P: “Tierra en los calcetines” es tu último libro, pero no el único que has escrito o en el que has participado. ¿Qué diferencia a este libro de otros trabajos anteriores?
R: He publicado varios libros que hablan de cerámica, monedas, patrimonio arquitectónico o arqueología destinados a especialistas. Es decir, un montón de mamotretos infumables si no estás dentro de nuestro mundillo. “Tierra en los calcetines” supone una ruptura con todos ellos. Está escrito como una novela, sin perder el rigor, y huye del público especializado. Mi gran ilusión sería verlo en el tenderete de libros de algún chiringuito de playa. El estilo, las ilustraciones tipo cómic, la extensión de los capítulos, buscan enganchar al lector y conducirle hasta la última página sin que haga ningún esfuerzo por su parte.
P: ¿Qué puede aportar la arqueología al conocimiento y a la conservación del patrimonio toledano? ¿Es siempre bien entendido vuestro trabajo?
R: El arqueólogo no es otra cosa que un historiador que estudia los restos materiales que dejaron nuestros antepasados. Y los estudia para encontrar respuestas: cómo era esa gente, en qué creían, qué metas tenían, cómo se ganaban la vida, cuáles eran sus ilusiones y sus sueños y, especialmente, qué parte de ellos sigue viva en nosotros. Creo que así respondo a lo que aporta la arqueología al conocimiento de nuestro patrimonio. Por lo que respecta a la conservación, a lo largo de muchos años hemos sido capaces de desarrollar un sistema de trabajo, unas técnicas, que son fundamentales para abordar la recuperación de nuestro patrimonio. Hoy en día se asume que los equipos que intervienen en la rehabilitación de cualquier edificio histórico deben contar con un arqueólogo que, en muchos casos, supone un contrapunto extraordinario al trabajo del arquitecto, del restaurador o de los albañiles. Desgraciadamente, seguimos siendo bastante incomprendidos, incluso por personas interesadas en la conservación del patrimonio. ¿La causa? Nos hemos esforzado poco en divulgar las características e importancia de nuestro trabajo.
P: Quizá podría incluirse este libro en el género de la divulgación histórica, aunque con importantes dosis literarias. ¿Podrías hablarnos de nuevos proyectos en éste u otro sentido?
R: Como he dicho, para mí “Tierra en los calcetines” ha supuesto una ruptura con lo que había publicado hasta la fecha. Puede que también suponga un libro intermedio entre los pesados tratados científicos y la novela. Estoy trabajando en un proyecto para dar vida a un personaje de cómic en colaboración con Juan Giordano, un artista integral conocido por sus esculturas con motosierra, que es realmente bueno dibujando. También estoy reuniendo material para hacer un novelón de esos en los que hay muchos misterios y malos y buenos. Sueño con ver algún libro mío en las manos de los veraneantes que se tuestan tumbados en las hamacas de Almería.
RESEÑA LITERARIA
(por Juan José Fernández Delgado, Doctor en Filología Hispánica)
TOTANÉS. DE RECESVINTO A ISABEL II
En doce prietos capítulos, la autora desentraña la pequeña-gran historia de este pueblo toledano que hunde las raíces de sus más profundos cimientos en Paleozoico, como pone de manifiesto el yacimiento de trilobites descubierto en los parajes de Totanés. No obstante, la historia del pueblo, aunque niña aún, prescindiendo de los íberos y celtas, se inicia con los romanos, de cuya presencia en los alrededores de Totanés –Fuente del Caño y la renombrada Alpuébrega-, se conserva un muro acompañado de “terra sigillata”, que es, diríamos, la prueba del nueve en cuanto a autenticidad de lo romano, y de sarcófagos labrados en granito y de inscripciones funerarias, y de elementos pertenecientes a la indumentaria.
Pero la historia propiamente dicha del pueblo empieza con los visigodos, sobretodo a partir de Rescesvinto, a mediados del siglo VII. De esta época, varios documentos certifican la presencia de una basílica bajo la advocación de varios santos, entre ellos San Félix; y el camino que unía Toledo, la capital del reino, y la Lusitania hacía de Totanés lugar de paso y, también, de parada y fonda. Después de la conquista de Toledo por Alfonso VI (1085), Totanés quedaría en lo que se dio en llamar “tierra de nadie”, convertida numerosas veces en escenario sangriento de campaña ante los reiterados intentos de los musulmanes de recuperar Tolaitula, periodo de inquietud e incertidumbre que permaneció hasta la victoria de Las Navas de Tolosa (1212). No obstante, fue en los primeros años del reinado de Alfonso X el Sabio cuando los musulmanes son expulsados de manera definitiva de este pueblo, cuando este rey nacido en Toledo cede la población al arzobispo don Gonzalo Pétrez Gudiel. Y a partir de este hecho, inicia Totanés un periodo histórico señorial que se inicia con Esteban Illán, alguacil y alcalde de Toledo que fue, y llega a “los Carrillo”, señorío con el que se culmina la Baja Edad Media. Con el linaje de “los Dávalos”, entra Totanés en la Edad Moderna y en un periodo histórico toledano de resonante renombre: el de la Comunidades de Castilla, por la distinguida participación en ese movimiento histórico de D. Hernando de Dávalos, señor de Totanés, uno de los comuneros más ricos y compañero del bravo Padilla.
Los capítulos séptimo y octavo los dedica la autora a da cuanta cumplida del “linaje de los Carrillo” y su impronta en Totanés y de “Totanés y el régimen señorial”, que se convierten en páginas imprescindibles para quien desee rastrear la genealogía de estas nobles familias relacionadas con el pueblo, hasta llegar a la “última señora de Totanés, doña Manuela Joaquina Fernández de Santillán y Valdivia Corral Fernández de Córdova, condesa de Torralba, señora de las villas de Torrequebradilla, Totanés, Finés y Somontín, de las Reinas y Almodóvar del Río, etc.”, hasta llegar a las Cortes de Cádiz, momento en que quedan abolidos los señoríos y entra Totanés en la Época Contemporánea. Y en el noveno da cuenta Marichu Medina de la participación de varios paisanos de Totanés en la colonización americana.
Durante este periodo, también Totanés sufrió las consecuencias de la Guerra de la Independencia, en la que escribió un patriótico episodio la mañana del 12 de agosto de 1808, “como a la hora de las dos de la tarde”, momento en que se inició el alistamiento voluntario de sus hombres para luchar contra el invasor francés. Solteros, casados sin hijos, casados con hijos y aldeanos que “han servido al Rey” engrosaron la lista hasta alcanzar el número cuarenta y ocho de arrojados totanesos.
Durante el prolongado reinado de Isabel II, la autora da cuenta de las vicisitudes por las que pasó el pueblo, y de cómo repercutieron los sucesos históricos más relevantes en Totanés: la desamortización de Mendizábal diezmó el patrimonio de la iglesia parroquial y se confiscaron bienes señoriales; también conoció la población episodios nada gratos durante las guerras carlistas. Acaba el libro con un suculento apéndice en el que la autora de minuciosa cuenta de la genealogía de todos los señores de Totanés que, luego, numera en un índice cronológico. Cierra el libro la indicación de las fuentes bibliográficas.
Así pues, con todo este material recuperado de viejos legajos y expuesto con paciencia benedictina, la autora nos presenta en doce capítulos la historia de este pueblo toledano desarrollada, sobre todo, a la sombra de “sus señores”, más que de “su Señora”, Toledo, quizá porque la historia de los Montes, sus tierras y sus pueblos surgida de su relación con Toledo está recogida en otros muchos libros.
Totanés. De Recesvinto a Isabel II, de Marichu Medina.
Toledo. Ayuntamiento de Totanés, 2011.