TOLEDO MONUMENTAL
'LA MODIFICACIÓN DE LA CIUDAD. RESTAURACIÓN MONUMENTAL DE TOLEDO SIGLOS XIX Y XX' de Diego Peris
Editado por el Servicio de Publicaciones de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, este libro es una muestra gráfica de la evolución de Toledo en los últimos cuatro siglos. Aunque el objetivo de este trabajo sea el estudio de la evolución de la ciudad desde un aspecto esencial: su realidad monumental.
Toledo ha experimentado cambios muy significativos durante los siglos XIX y XX como consecuencia de las circunstancias sociales, políticas y de la preocupación socialmente compartida sobre el patrimonio.
La presencia de la Corte en Toledo, confiere a la ciudad momentos de relieve en el siglo XVI, aunque en las centurias posteriores comienza un claro proceso de retroceso y decadencia. Será a partir del siglo XIX, sobre todo con la relativa estabilidad política de las décadas centrales, cuando comience a considerarse necesario acometer la conservación y restauración de algunos edificios monumentales de la ciudad. En algunas ocasiones ello se hace simplemente para mantener en pie, y con posibilidades de uso los citados inmuebles; en otras por reparar daños graves que estos han recibido como consecuencia, por ejemplo, de las guerras de los siglos XIX y XX.
Por otro lado, a mediados del siglo XIX comienza a desarrollarse una cierta teoría de la restauración monumental, siguiendo trazas de la cultura francesa, lo que lleva a intervenir en determinados edificios históricos, modificando al menos su imagen exterior. También en esa época empieza a definirse el papel del Estado en estos procesos, y ya a finales del siglo empezarían las declaraciones de ciertos inmuebles como monumentos históricos, lo que conllevaba ello cierto grado de protección o promesas de restauración. El primer edificio en ser declarado en Toledo «monumento» es el castillo de san Servando, en 1874.
El libro estudia estos procesos de manera detallada en los siguientes edificios: el Alcázar, la Catedral, San Juan de los Reyes, la universidad del cardenal Lorenzana, San Pedro Mártir, la Casa-Museo de El Greco y las sinagogas de Santa María la Blanca y del Tránsito.
El primero de ellos, el Alcázar, ha sido quizá el que ha sufrido más cambios a lo largo de su historia: varios incendios, destrozos bélicos y múltiples cambios de uso, hasta su función actual como centro cultural (futuro Museo del Ejército y, desde hace más una década, Biblioteca Pública). También la catedral ha registrado importantes modificaciones en su aspecto exterior, como las puertas del Reloj, puerta de los Leones, la Puerta Llana o la propia puerta principal.
Quizá uno de los inmuebles menos transformados haya sido la universidad mandada edificar por el cardenal Lorenzana (luego Instituto y de nuevo ahora Universidad).
La iglesia y claustro conventual de san Juan de los Reyes sí ha sufrido importantes transformaciones tras quedar gravemente deteriorada por la invasión militar francesa.
Otro edificio religioso que ha registrado numerosas modificaciones, funcionales y arquitectónicas, ha sido el convento dominico de san Pedro mártir. Muchas de esas modificaciones, en los siglos XIX y primera mitad del XX, «deterioraron el edificio, dada la precariedad de recursos para su mantenimiento». Su posterior utilización como sede académica, ya a finales del siglo XX, ha «consolidado una ciudad universitaria en el interior de la ciudad histórica».
En cuanto a la Casa-Museo de El Greco, el libro narra sus vicisitudes históricas y describe la rehabilitación mandada efectuar por el marqués de la Vega Inclán a principios del siglo XX para instalar allí parte de la obra del pintor cretense-toledano.
Por último, el libro se detiene en las sinagogas del Tránsito y de Santa María la Blanca. La primera, tras la expulsión de los judíos de España por los Reyes Católicos, en 1492, pasará a albergar culto cristiano y sufrirá un grave abandono en los siglos posteriores. No es hasta su reconversión en Museo Sefardí, a mediados del siglo anterior, cuando recupera su esplendor primitivo y con este nuevo contenido se vincula con su importante origen histórico y cultural. En cuanto a la de Santa María la Blanca, sus sucesivas fases de rehabilitación «resolvieron sus problemas constructivos pero deterioraron su imagen exterior e interior». El diagnóstico del autor es que la arquitectura rehabilitada «tiene una trascendencia esencial en la revitalización de la ciudad, más por su incidencia social que por la propia modificación física».
En resumen, se trata de un trabajo profundamente detenido y contextualizado, escrito desde un amplio conocimiento tanto de la ciudad de Toledo y su evolución como de las polémicas en el ámbito de la restauración y la protección del patrimonio. Un texto indispensable para quienes deseen acercarse a un elemento cambiante, una ciudad, Toledo, que evoluciona y se transforma con el paso del tiempo, como cualquier otro organismo vivo.
MONOGRAFÍAS DEL CONSORCIO
EL CONSORCIO DE TOLEDO PUBLICA EL LIBRO 'MEZQUITAS EN TOLEDO, A LA LUZ DE LOS NUEVOS DESCUBRIMIENTOS'
El Consorcio de Toledo acaba de editar el monográfico “Mezquitas en Toledo, a la luz de los nuevos descubrimientos”, que recoge las principales intervenciones que se registraron en el congreso del mismo título celebrado en abril de 2009 en la facultad de Humanidades de la Universidad de Castilla-La Mancha. Este volumen, dirigido a todos los ciudadanos interesados en la historia y la cultura toledana, hace el número cinco de la colección “Los Monográficos del Consorcio”.
En el citado congreso, un destacado grupo de investigadores, profesores de universidad, historiadores, arquitectos y arqueólogos aportaron sus
ponencias y comunicaciones sobre estas construcciones islámicas que tan importantes llegaron a ser en Toledo y que ahora está investigando y recuperando el Consorcio de Toledo. La monografía recoge las principales aportaciones presentadas en dicho encuentro y es, sin duda, un documento imprescindible para conocer las últimas investigaciones llevadas a cabo en las más importantes mezquitas que hubo en la ciudad. La mayor parte del libro está dedicada a la mezquita del Cristo de la Luz, donde desde hace años el Consorcio de la Ciudad de Toledo lleva a cabo una intervención integral. El monográfico recoge las interesantes aportaciones de los dos co-directores de la excavación arqueológica, Arturo Ruiz Taboada y Raúl Arribas Domínguez, que hablan de los nuevos restos que han aflorado, del importante descubrimiento de una calzada romana y de las evidencias arqueológicas que delatan como era el espacio urbano anterior a la construcción de la mezquita. También se incluyen los primeros resultados del estudio antropológico de los cementerios del Cristo de la Luz, el análisis metalúrgico de la colección numismática encontrada durante la excavación y el exhaustivo estudio que sobre la inscripción fundacional de la mezquita de Bab al Mardum ha realizado la arquitecta Dalila Baiod.
El segundo capítulo del monográfico está dedicado a la mezquita de al Dabbaguin (iglesia de San Sebastián) e incluye un amplio estudio de la misma a cargo de Juan Manuel Rojas Rodríguez-Malo y Alejandro Vicente Navarro. El tercer capítulo cuenta la investigación y puesta en valor de la segunda Al Yami de Tulaytula (la mezquita de El Salvador) que han llevado cabo el arqueólogo Julián García Sánchez de Pedro y el arquitecto Ignacio Barceló. El cuarto capítulo desarrolla la amplia investigación sobre la “mezquita” de la cueva de Hércules y la iglesia de San Ginés, realizada por un equipo encabezado por Vasilis Tsiolis. Finalmente, el quinto capítulo incluye temas tan resaltables y peculiares como la orientación de las mezquitas en Al-Andalus o la polémica sobre si las mujeres pueden hacer la oración en las mezquitas, un debate todavía presente.
En resumen, el Consorcio de Toledo ha pretendido actualizar la documentación científica existente respecto a estas construcciones religiosas en nuestra ciudad. Jamás hasta ahora se había dispuesto de tanta información y de tantos datos para interpretar el pasado islámico de Toledo, uno de los periodos más interesantes de nuestra historia.
NOVEDADES
'HISTORIAS NUEVAS DEL CASCO ANTIGUO DE TOLEDO' de Gil Antonio Ballesteros
Esta colección de relatos, tan heterogénea en los personajes como en las técnicas que el autor emplea, tienen com
o marco las esquinas y rincones, las subidas y bajadas que más conservan ese aura intangible pero igualmente perceptible que invita, casi inevitablemente, a contar algunas de las cosas que les suceden a los nuevos habitantes de Toledo.
Ficción y realidad se mezclan para mostrarnos las peripecias de, entre otros muchos, un misionero soberbio, un antiguo carpintero, prostitutas callejeras, albañiles que se fueron, camareras que vinieron, inmigrantes en proceso de integración, constructores más o menos desaprensivos, agentes de la autoridad celosos de su cometido o atribulados por él, visitantes gallegos o argentinos, funcionarios que a veces se convierten en justicieros...
Amor, muerte, celos, sustos, rutinas, pequeños o grandes desempeños, alegrías y tristezas son algunos de los hilos con los que se ha urdido el tejido literario de este volumen que conforma una original visión de los nuevos toledanos. Como en la vida de cada día, la tragedia y el humor se entremezclan, a veces indisolublemente, y los fracasos y los logros en ocasiones se intercambian de un instante a otro.
'JUSTICIA Y CRIMINALIDAD EN TOLEDO Y SUS MONTES' de Alfredo Rodríguez González
Se trata de una obra que profundiza en más de 8.000 procesos judiciales conservados en el Archivo Municipal de Toledo, la mayoría de ellos registros criminales. El propio autor declaraba que pocos archivos municipales conservan en España una riqueza de fondos semejante. Esta documentación, además, ofrece en nuestros días una fuente inagotable de referencias sobre la vida cotidiana de los monteños, más allá de los delitos cometidos y que se recogen en este estudio.
A lo largo de sus más de trescientas páginas, el lector tiene la oportunidad de conocer la actividad judicial durante la Edad Moderna, así como sus escenarios y protagonistas. La vinculación entre ocio y criminalidad, la delincuencia femenina y el análisis de los hechos violentos que se produjeron durante esa etapa son sólo algunos de los capítulos abordados en este libro.
Otro análisis tiene que ver con el sistema penitenciario de la época, incluidos los verdugos que desempeñaron su tarea en Toledo y en los espacios en donde se recluía a los condenados, uno de ellos la Cárcel de Corte, situada frente al beaterio de Madre de Dios, pero también establecimientos penitenciarios en zonas mucho menos conocidas de Toledo, como la torre de la Catedral.
PATRIMONIO ARTÍSTICO DE TOLEDO
'ANTIGUA SINAGOGA DE SANTA MARÍA LA BLANCA' de Bárbara Palomares Sánchez
El propósito de esta obra es analizar, a través de las restauraciones realizadas en este monumento durante el siglo XIX, uno de los procesos más interesantes de la historia de la restauración en España, es decir, cómo se fue definiendo la sinagoga de Santa María la Blanca a nivel teórico y práctico.
La elección de este monumento como objeto de la presente investigación ha estado determinada por la práctica inexistencia de estudios que profundizasen en esta sinagoga. Desde los realizados en el siglo XIX, influenciados por el movimiento romántico y por el desconocimiento del estilo al que pertenece este monumento –hasta el punto de confundirlo con un monumento de estilo árabe– han sido pocas las publicaciones realizadas en el siglo XX que esclareciesen algún aspecto del edificio.
Se trata, por tanto, de un texto imprescindible, de una investigación minuciosa, rigurosa y brillante unida a la pasión que caracteriza a la autora por la preservación del Patrimonio Histórico Artístico de la ciudad de Toledo.
RESEÑAS LITERARIAS
(por Juan José Fernández Delgado, Doctor en Filología Hispánica)
'CRONOLOGÍA HISTÓRICA DE TOLEDO'
Se trata de un libro primorosamente impreso e ilustrado con más de cien fotografías en blanco y negro referentes a personajes o monumentos arquitectónicos reseñados y, también, a documentos de especial importancia en los temas tratados. Como documento, sirva de ejemplo la referente al “Privilegio del Mercado” toledano de “los Martes”, otorgado por el rey Enrique IV el 21 de abril de 1465; también, valen como ejemplo numerosas fotografías de la primera edición de La
Celestina, escudos, cuadros de artistas famosos, etc. Todo ello va intercalado en la blancura de 325 páginas, en las que Andrés López-Covarrubias, autor y editor del libro que comentamos, nos presenta una sucesión cronológica de los hechos más relevantes de la Historia de Toledo acaecidos entre aquellos tiempos que marcan el horizonte más lejano de la memoria, un millón de años antes de Cristo hasta el año dos mil de nuestra era, por ser ésta efemérides redonda. Entre esos acontecimientos “más relevantes”, se encuentran también recogidos numerosos “hechos intrahistóricos” unamunianos, pues son los que marcan el carácter de un pueblo; en este caso, de Toledo. Por ello, los personajes reseñados son, ya reyes, ya pertenecientes a la nobleza y la aristocracia, ya vecinos populares que han dejado su impronta en el acontecer diario de la vida ciudadana, ya por su grandeza o virtud, ya por réprobas razones.
Claro está que los personajes que se han distinguido de manera histórica y ejemplar con Toledo, la ciudad, cuentan con un comentario mayor por parte del autor y, en cuarenta casos, López-Covarrubias nos ofrece en recuadros separados elocuentes biografías de otros tantos personajes. Además, en otros muchos recuadros el autor presenta comentarios sobre hechos de suma importancia histórica en el proceso de la Reconquista (la batalla de las Navas de Tolosa y la abdicación de Carlos I en su hijo Felipe II, apunte sobre la Batalla de Guadalete, sobre el levantamiento de los Comuneros, la Custodia de Arfe, sobre el Tesoro de Guarrazar, la Judería, etc.), a monumentos arquitectónicos (la mezquita de El Cristo de la Luz, la Catedral, la Cueva de Hércules, etc.). Todo este inmenso material de fechas, personajes, hechos y sucesos históricos, biografías, etc., lo agrupa el autor en diversos apartadas que van desde la Prehistoria y el Toledo prerromano hasta el año dos mil, resaltando los hechos más sobresalientes relacionados con Toledo, sobre todo, a medida que era ocupada por los diversos pueblos y culturas. Así, hay un apartado que se recopila las efemérides correspondientes al Toledo romano, y otro al visigodo y al musulmán. El dedicado a la Edad Media es amplio y compendioso, y el dedicado al periodo de los Reyes Católicos. De los tres siguientes –El Reinado de los Austrias, La Ilustración y El Romanticismo-, recoge hechos, datos y acontecimientos desarrollados en unas treinta y cinco páginas para cada uno. Referente al Siglo XX dedica más de cincuenta. Y todo ello se abre con un elocuente prólogo en el que el autor expresa sus objetivos y se cierra con una bibliografía y un índice onomástico que es de agradecer. Por todo ello, agradecemos al autor el alumbramiento de este documentado e ilustrativo libro.
LÓPEZ-COVARRUBIAS, J. Andrés: Cronología histórica de Toledo. Argés (Toledo). Ediciones Covarrubias, 2009.
'EL PATRIMONIO ARTÍSTICO DURANTE LA GUERRA CIVIL EN LA PROVINCIA DE TOLEDO'
Un sustancioso libro de Francisco García Martín. Me refiero a la obra El patrimonio artístico durante la guerra civil en la provincia de Toledo, que acaba de ver la luz pública y se ofrece como muestra de una página muy elocuente de lo que también es “memoria histórica”. Es un libro denso en el que se detallan las vicisitudes por que pasa el patrimonio artístico, histórico y cultural de Toledo y su provincia durante la guerra civil (1936-1939): destrucción, reconstrucción y recuperación, principalmente. Para ello, Francisco García Martín revisa la información proporcionada por una serie de organismos creados en sendos bandos contendientes en la refriega fraticida.
El autor señala un especial interés en los dos bandos por proteger y conservar el patrimonio artístico desde los mismos inicios de la guerra, y no sólo por el valor intrínseco del mismo; también, por la enorme repercusión que su celo en protegerlo ocasionaría en el exterior. Este preocuparse por el patrimonio tenía, pues, una gran importancia política y de propaganda. Ahí están, además, las declaraciones y los comentarios de María Teresa León en sus Memoria de la melancolía y en su novela Juego limpio, la primera en novelar aquella guerra civil.
A pesar de que el Decreto republicano, al crear las Juntas de Defensa del Tesoro Artístico, hacía hincapié en reseñar los defectos producidos en los edificios y objetos palaciegos, es indudable que la destrucción se cebó con ahínco en el patrimonio eclesiástico que, en Toledo y su provincia, fue desbastador: las imágenes sagradas fueron decapitadas, arrastradas por las calles y objeto de burlas soeces y, luego, quemadas; los confesionarios, retablos, altares, crucifijos e imágenes de madera, quemados en el mismo cuerpo central de las iglesias o en las plazas públicas; el asesinato de sacerdotes y religiosos fue sañudo y cruel. Las iglesias, catedrales y conventos, y las ermitas y monumentos religiosos erigidos en lugares públicos y las cruces de los caminos fueron objeto de la ira popular: todo perseguido por la proclama marxista de que la iglesia que más ilumina es la que arde. Y a dar cuenta de todo ello, guiado por la documentación archivística –los Archivos de la Diputación, el Histórico Provincial y el Municipal de Toledo y el del Museo de Santa Cruz, junto al Archivo General de la Administración de Alcalá, el Histórico Nacional y el del Patrimonio Histórico Español, más la bibliografía sobre el tema tratado–, dedica el autor las 450 páginas de que consta el libro, agrupadas en doce capítulos, varios de los cuales exponen la actuación de los diversos organismos de protección y defensa del patrimonio. Estos organismos, aparte de salvaguardar los cuadros y otros objetos de valor artístico, – gran parte de los esfuerzos de estos organismos republicanos se encaminaban a embalar y evacuar los objetos de arte y tesoros y joyas a Valencia (luego, a Ginebra)–, redactaban inventarios sobre el estado de los edificios, principalmente palaciegos, y la suerte que habían corrido sus riquezas y dependencias en los primeros días de la contienda.
En el bando nacional se levantaron actas, se redactaron informes, se cumplimentaron cuestionarios y se crearon organismos para evaluar, proteger y restaurar el patrimonio. El Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional trabajaba en este sentido en las zonas que el ejército nacional iba recuperando y, junto a las tropas, operaban los Agentes de Recuperación del Tesoro Artístico, cuya labor consistía en “rescatar” de la destrucción o el extravío aquellas piezas muebles que localizaban y no estaban suficientemente protegidas; principalmente, emitían informes sobre la situación en que se encontraban inmuebles y objetos artísticos tras el paso del frente. Con esta encomienda, recorren los pueblos y aportan una documentación, consignada día a día, extraordinaria al respecto. Y de ella se desprende que, además de los innumerables destrozos, ya en las dependencias de los edificios religiosos, ya en sus riquezas artísticas atesoradas, ocasionadas por las turbas enardecidas, muchos de estos edificios se hallaban ocupados por las tropas nacionales, lo que en nada favorecía a su conservación ni a las obras de arte que se albergaban: La Colegiata de Talavera es “depósito de artillería y en la que, por el peso de los armones, se van rompiendo las losas sepulcrales del pavimento”; el convento de Escalona servía de cuartel de aviación, por lo que el edificio era objetivo militar; la parroquia de Illescas servía de depósito de Intendencia; la Colegiata de Torrijos hacía las funciones de garaje y de taller mecánico, y el Palacio del Rey D. Pedro, que había servido como cárcel para los republicanos, era usado como lugar de acuartelamiento por las tropas de Franco, y los marroquíes no dudaban en usar la madera que en recinto encontraban para hacer fuego y cocinar, hasta el punto de que “se hicieron con el ataúd donde se hallaba Teresa para quemarlo”, pero se llegó a tiempo de evitarlo; el Convento franciscano y el Palacio de La Puebla de Montalbán fueron cárcel y cuartel, respectivamente. Sin embargo, en este pueblo los milicianos respetaron la imagen de El Cristo de la Caridad “por ser rojo”, como ellos.
Sobre las vicisitudes del Patrimonio de Toledo ofrece cumplida cuenta el Centro del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional, junto con otros organismos de carácter local, información puntual que recoge García Martín en este documentado libro; y sobre el Patrimonio Artístico de la provincia es una Junta Delegada del Tesoro Artístico, que recorrerá todos los pueblos y ofrecerá los informes pertinentes. Pero el autor acude a otras fuentes complementarias: bibliográficas y orales para completar los datos ofrecidos, digamos, de manera oficial. Un documento de excepcional importancia para dar cuenta de las profanaciones de los milicianos y otros componentes del bando republicano es la Causa General, una especie de cuestionario que completaron autoridades y testigos de los actos relatados. Y a dar cuenta de los desperfectos y atrocidades ocurridos en todo el Patrimonio provincial, ocasionados por las barbaridades y salvajadas de gentes de las milicias populares adscritas al PSOE, PCE y sindicatos, dedica más de ochenta páginas por lo que, prácticamente, todos los pueblos de nuestra provincia se hallan citados entre ellas. Al final de las mismas, no queda sino lamentar el daño irreparable que en muchos casos ocasionó la saña pseudo-marxista y la incultura al patrimonio eclesiástico, amén del personal clerical y religioso que asesinaron vil y cruelmente.
En el “balance” final concluye García Martín que “la contienda supuso para el patrimonio artístico toledano una de las mayores destrucciones que conoció en su historia reciente”. Termina el libro con un “Apéndice documental”, en el que se recogen las “actas de incautación” de los pueblos toledanos, “informes de viajes” realizados por Delegaciones oficiales y la respuestas de personas autorizadas y testigos al cuestionario de la “Causa General”. Un apartado bibliográfico cierra el libro.
Presenta el libro, pues, una magnífica ocasión para reflexionar sobre el pasado, (aquí hay mucha memoria histórica que cotejar) y para enderezar el presente, de modo que se recupere el espíritu de la Constitución y se avance hacia un futuro en paz y fructífero.
GARCÍA MARTÍN, Francisco: El patrimonio artístico durante la guerra civil en la provincia de Toledo. Toledo. Diputación Provincial, 2009